La noche se llenó de emociones en el Teatre Maruja Alfaro de Palma, donde Miquel Ferrer brilló con su obra ‘La conversió d’una flor o de amor de síndria’. Este relato, interpretado magistralmente por Xavier Boada y Joan Lluís Terrassa, no solo le valió el triunfo en el Torneig de Dramatúrgia de les Illes Balears, sino que también nos hizo reflexionar sobre las complejas relaciones amorosas.
Una celebración del amor y sus desencantos
En esta duodécima edición del torneo, que se ha consolidado como uno de los más importantes del Estado, se abordaron temas tan cercanos como los desengaños y las múltiples formas de entender el amor. La obra finalista, ‘La piscina’, escrita por Carme Serna e interpretada por Núria Martín y Norbert Martínez, demostró que hay muchas maneras de captar la esencia del sentimiento humano.
A lo largo de los años, este certamen ha permitido a 48 autores dar vida a sus textos mediante 144 actores y actrices tanto locales como provenientes de Catalunya. Sin duda, un puente cultural que fomenta la creatividad y la conexión entre comunidades. Miquel Ferrer, visiblemente emocionado tras recibir el galardón, es un reflejo claro del talento que florece en nuestras islas.

