En una reciente entrevista, el director Richard Linklater ha dejado claro lo mucho que debe a Jean-Luc Godard: «De no ser por él, mis películas no existirían». Con su nuevo trabajo, ‘Nouvelle Vague’, el cineasta estadounidense busca rendir tributo al maestro francés, quien revolucionó el séptimo arte con su obra ‘Al final de la escapada’. Esta película en blanco y negro no solo evoca la esencia de Godard, sino que también reconstruye los pasos que llevaron a la creación de un clásico que marcó el inicio de la Nueva Ola francesa.
Un viaje al pasado cinematográfico
Corría el año 1960 cuando Godard, entonces un joven de 29 años, decidió saltarse todas las reglas para dar vida a su primera película. Mientras otros directores como François Truffaut o Claude Chabrol ya habían hecho su debut, Godard se lanzó a las calles parisinas con un equipo mínimo y mucha pasión. Y así nació ‘Al final de la escapada’, un filme que rápidamente se convirtió en insignia del movimiento Nouvelle Vague.
Linklater describe esta obra como «milagrosa» y confiesa que cuanto más aprende sobre ella, más admiración siente. Su intención con ‘Nouvelle Vague’ es crear una especie de «making off» perdido en el tiempo. A pesar de las diferencias entre ambas producciones, este nuevo film busca captar ese mismo espíritu audaz e improvisado que caracterizó a Godard.
En sus propias palabras: «El cine nunca ha estado tan cerca del ‘punk'». Linklater recuerda cómo esa generación rebelde buscó romper con lo establecido en un cine comercial considerado frío y convencional. Esas mismas inquietudes son las que le han llevado a hacer este homenaje tan personal.
A través de sus experiencias pasadas y su conexión con Godard, Richard Linklater muestra cómo el legado del cineasta francés ha moldeado toda su carrera. Sin duda, esta nueva obra no solo celebra la valentía creativa de una época dorada del cine; también nos invita a reflexionar sobre nuestra propia relación con el arte y la expresión.”

