Imagina un escenario donde Groenlandia, esa vasta isla llena de hielo y cultura, se convierte en el centro de atención para Estados Unidos. ¿Y si te dijera que un autor ya ha anticipado este conflicto? Christoffer Petersen, con su novela ‘Guerrilla Greenland’, plantea una historia sobre lo que pasaría si los americanos decidieran comprar esta tierra, mientras sus habitantes luchan por preservar su autonomía.
El clima político mundial ha cambiado drásticamente desde que Donald Trump volvió a la presidencia. Su visión sobre Groenlandia no es solo política; es casi personal. En sus propias palabras: «Groenlandia es un lugar maravilloso. Lo necesitamos por seguridad internacional.» A pesar de que Dinamarca maneja oficialmente el territorio, Trump parece convencido de que los groenlandeses estarían mejor bajo su ala. Pero ¿acaso se ha detenido a pensar en la gente? Eso es lo que más le frustró a Petersen al escuchar al presidente hablar de su país como si fuera una propiedad inmobiliaria.
La lucha por la identidad
Petersen vive en Groenlandia desde hace años y conoce bien su cultura inuit. Su primera novela con el personaje David Maratse ya exploraba las tensiones entre diferentes formas de vida. La realidad es que estos dos mundos son radicalmente distintos: mientras los estadounidenses valoran lo material, los groenlandeses suelen tener una conexión más profunda con su entorno y sus tradiciones.
En ‘Estado ártico’, primer libro de la saga, Maratse se enfrenta a un dilema moral cuando debe mediar entre las autoridades danesas y una anciana inuit activista independentista. Esta mujer simboliza la lucha de un pueblo por ser escuchado en medio del caos político que desata el interés estadounidense. Como dice Petersen: «No hablo por ellos, pero quiero contar cómo estas dos culturas chocan».
A medida que avanza la historia, surgen interrogantes sobre quién realmente tiene derecho a decidir el futuro de Groenlandia. Los groenlandeses cuentan con sistemas sociales y educativos mucho más avanzados que muchos estadounidenses, algo que podría poner en jaque cualquier intento de dominación externa.
La voz del autor resuena clara cuando menciona las injusticias históricas sufridas por los pueblos indígenas frente a las ambiciones extranjeras: «Cuando los americanos quieren algo aquí, lo consiguen», reflexiona Petersen acerca del pasado reciente con ejemplos como la reubicación forzada durante la construcción militar estadounidense en Thule.
Así pues, entre el suspenso literario y la crítica social, ‘Guerrilla Greenland’ no solo entretiene; también invita a reflexionar sobre nuestra propia identidad y soberanía cultural ante poderes externos cada vez más insaciables.

