En un rincón de la provincia de Valencia, a principios de los 90, una niña desaparece mientras se dirige a una discoteca. Sin cadáveres ni culpables claros, solo hay una verdad innegable: las cámaras están listas para convertir esta tragedia en espectáculo. Así comienza ‘Carne’, la nueva novela del escritor valenciano David Pascual, conocido como Perfumme. Pero este libro no solo narra un crimen; es un espejo que nos invita a mirarnos y preguntarnos qué hacemos cuando lo insoportable nos golpea.
La trama y sus ecos
Pascual nos presenta cinco personajes: una periodista en busca de respuestas, una policía enfrentada a su vida personal, el hermano de la desaparecida, un alcalde con mucho que esconder y una niña vidente. Cada uno ofrece su perspectiva sobre cómo la televisión absorbe el relato del pueblo y redefine su identidad. «¿En qué nos convertimos como sociedad ante lo inasumible?» es la pregunta que ronda todo el libro, llevándonos a reflexionar sobre nuestra propia fragilidad ética frente al entretenimiento contemporáneo.
A pesar de que ‘Carne’ puede parecer más accesible debido a su estructura clara, Pascual mantiene las obsesiones que han marcado su carrera literaria. Recuerda que escribió este libro con plena conciencia del mensaje que quería transmitir: «Sabía cómo iba a funcionar», dice con orgullo. En sus páginas se siente esa tensión entre el entretenimiento y la realidad, recordándonos que lo que consumimos en pantalla tiene repercusiones en nuestra forma de pensar y sentir.
Los años noventa fueron testigos del nacimiento de una televisión donde lo trágico se transformaba en contenido para llenar horas y horas de programación. La mezcla entre humor y tragedia crea personajes complejos; incluso el alcalde más despreciable tiene matices humanos. Al final del día, todos somos una amalgama de luces y sombras.
Pascual señala cómo ese trauma generacional sigue vivo en nuestro presente; aunque ahora los crímenes se presentan envueltos en un aura cultural bajo el género ‘true crime’, seguimos siendo consumidores pasivos ante el dolor ajeno. La novela culmina en un programa especial donde todo el pueblo pide justicia desde la plaza pública, evocando ecos del pasado sin olvidar nuestra responsabilidad actual.
‘Carne’ no solo es una historia sobre un crimen; es un llamado a despertar nuestras conciencias frente al ruido mediático que consume nuestras vidas.

