El pasado día de Reyes, unas 2.000 personas se dieron cita en la hermosa finca pública de Raixa, un rincón emblemático que se transformó en el escenario perfecto para dar la bienvenida al 2026. En esta ruta musicada, más de 90 intérpretes, desde instrumentistas hasta grupos corales y solistas, deleitaron a los asistentes con un espectáculo cultural vibrante.
Una celebración llena de vida y tradición
Los ecos del canto navideño resonaron entre los árboles y jardines de la posesión mallorquina, poniendo el broche final a las festividades. La jornada fue un auténtico festín para los sentidos: danzas, coros y melodías clásicas se entrelazaban mientras caminábamos por ese recorrido sonoro. El Orfeó Balear presentó una recopilación de villancicos que emocionaron profundamente a todos los presentes.
No faltaron las obras tradicionales ni las interpretaciones modernas; piezas como Cant dels ocells, Christmas Lullaby o el famoso Hallelujah nos transportaron a un mundo donde la música une generaciones. Desde el Consell resaltan cómo este evento ha logrado capturar el verdadero espíritu navideño, convirtiendo cada nota en una celebración colectiva.
A medida que avanzamos por este viaje musical, era evidente que cada actuación dejaba huella en quienes disfrutaban del espectáculo. La combinación del patrimonio musical mallorquín con influencias europeas creó un ambiente único y especial que muchos recordarán durante mucho tiempo.

