La cultura de Mallorca tiene un nuevo capitán al timón. Andrés Ferrer, quien hasta ahora ha sido la mano derecha de Antònia Roca, se convierte en el nuevo director insular de Cultura, reemplazando a Guillem Ginard, que da el salto a conseller de Turismo. Un cambio que muchos consideran necesario para continuar con la misión de abrir las puertas de la cultura a cada rincón de nuestra querida isla.
Un compromiso renovado
Ferrer no ha perdido tiempo y ya se ha mostrado agradecido por la confianza depositada en él por parte del presidente del Consell y su mentora Roca. Con humildad y determinación, prometió seguir trabajando para que «la cultura llegue a todos los ciudadanos» y no solo a unos pocos privilegiados. Su objetivo es claro: sacar la cultura del centro y llevarla a las calles, donde pertenece.
El nuevo director también hizo hincapié en el legado que deja Ginard, un profesional ejemplar con grandes cualidades humanas. Juntos han tejido una red sólida de contactos dentro del sector cultural, lo que les ha permitido afrontar retos ambiciosos y mantener viva la llama cultural en Mallorca.
A lo largo de su carrera política, Ferrer ha demostrado ser un hombre comprometido. Desde sus inicios en el PP hasta su papel como secretario del grupo político en el Consell y luego en el Parlament, siempre ha estado enfocado en hacer sentir a cada mallorquín parte activa del desarrollo cultural. En esta nueva etapa, espera reforzar ese equipo humano que tanto valoran dentro del departamento y así seguir impulsando nuestras tradiciones.
Parece claro que Ferrer está decidido a dejar su huella en este 2026 recién comenzado. Sin duda alguna, todos esperamos ver cómo este apasionante viaje cultural sigue evolucionando bajo su dirección.

