En un gesto que nos llena el corazón, el Consell de Mallorca y el Teatre Principal han decidido llevar la zarzuela a aquellos que han dado tanto a nuestra sociedad: nuestros mayores. Durante estas fiestas, dos conciertos han tenido lugar en las residencias del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), en Palma y Felanitx, donde la música ha llenado los espacios de alegría y nostalgia.
Los protagonistas de esta mágica experiencia han sido la soprano Natalia Salom, el tenor Antoni Lliteres y la pianista Alicia Moreno. Con sus voces cautivadoras, interpretaron piezas emblemáticas como «El huésped del Sevillano» o «La tabernera del puerto», logrando que muchos asistentes revivieran momentos especiales de su vida.
Música que Une Generaciones
El 30 y 31 de diciembre no solo fueron días marcados por el final del año, sino también por una conexión intergeneracional profunda. En especial, en la residencia Sant Josep, donde estuvo presente la vicepresidenta del Consell, Antònia Roca, quien destacó lo importante que es acercar la cultura a todos. «La zarzuela no solo regresa al Principal; viaja hasta aquí para alegrar estas fiestas», comentó con una sonrisa.
Detrás de este esfuerzo hay un compromiso social firme por parte del Teatre Principal: hacer que la cultura sea accesible e inclusiva. Según palabras de su director, Miquel Martorell, es fundamental poner a las personas en el centro de todas las experiencias artísticas. Y qué mejor manera de hacerlo que llevándoles música que resuena con sus recuerdos más entrañables.
A medida que se aproxima el estreno de «La corte de Faraón» en enero próximo, estos conciertos no son solo un regalo navideño; son un recordatorio cálido de cuánto podemos ofrecer a quienes más lo necesitan. La música sigue siendo ese puente mágico entre generaciones, una luz brillante en medio del invierno.

