Jordi Álvarez, el talentoso guitarrista de los Big Yuyu, no se muerde la lengua cuando habla sobre la situación musical actual. Con una mirada crítica y apasionada, asegura que hay una falta total de educación musical entre los jóvenes. Un tema que lo inquieta mientras prepara tres nuevos proyectos para 2026: MoJoHand, Electric Mud y Hayride Company. Este último grupo lo llevará a actuar en Petra el próximo 4 de enero, presentando su primer álbum.
El blues como forma de vida
A Jordi le nació la pasión por el blues desde pequeño. “Desde muy joven me cautivó el rock and roll y la música negra”, cuenta con nostalgia. Su primer gran momento fue ver a Mick Taylor en un festival de blues y ahí decidió que quería tocar este estilo tan profundo. “El blues no es solo música; es un sentimiento”, afirma con firmeza.
A pesar de ser autodidacta, Jordi reconoce haber aprendido mucho de otros músicos a lo largo de su trayectoria. Recuerda cómo pasaba horas encerrado en su habitación, tocando junto a leyendas como B.B. King o Santana. Para él, esos momentos fueron claves en su desarrollo artístico.
No podemos olvidar su paso por Big Yuyu, una etapa que define como “una auténtica escuela”. Jordi recuerda con cariño a sus compañeros y las vivencias compartidas: “Fueron años maravillosos que me formaron como músico y persona”.
Con el inicio del nuevo año llega también una nueva etapa para él con sus nuevos proyectos musicales. MoJoHand, donde combina guitarra y voz; Electric Mud, un potente trío rockero; y finalmente Hayride Company, donde rinde homenaje al rhythm and blues clásico con una banda excepcional. “La voz de Fama Femenia te deja sin aliento”, dice emocionado.
El concierto del 4 de enero promete ser especial: “Presentaremos nuestro primer disco y será una fiesta inolvidable”. Sin embargo, no todo es fácil en el mundo musical mallorquín; las dificultades para encontrar espacios donde tocar son cada vez más evidentes. Asegura que esto afecta no solo a bandas emergentes sino también al público joven que parece perder interés por la música en vivo.
A pesar de todo, Jordi anima a seguir adelante con los proyectos musicales y nos recuerda lo vital que es consumir cultura: “La energía que se desprende en esos rituales es impresionante”. Un recordatorio claro: la música siempre debe ocupar un lugar especial en nuestras vidas.

