El pasado viernes, Daniel Higiénico, ese artista que nunca deja de sorprendernos, llenó el Teatre del Mar hasta la bandera para celebrar sus 35 años sobre los escenarios. Con un show que superó las dos horas, no solo ofreció música; se trató de un viaje emocional a través del humor y la crítica social. Junto a él, su gran amigo Toni Pastor, quien aportó su talento al laúd, creando una atmósfera mágica entre ambos.
Un comienzo lleno de complicidad y risas
La noche comenzó con Daniel bromeando sobre cumplir 65 años y los achaques que eso trae consigo. «He salido del médico preocupado por mi tensión alta», comentaba entre risas mientras se metía un Frenadol en medio del espectáculo. A pesar de las preocupaciones propias de la edad, su energía fue contagiosa y demostró que está en plena forma.
A lo largo del evento, el público disfrutó de una mezcla de nuevas composiciones como ‘Esperando a Robin Hood’, junto a clásicos como el esperado ‘El hombre cucaracha’. La complicidad entre Daniel y Toni brillaba en cada nota, haciendo que todos los presentes se sintieran parte de una celebración única.
No hay duda: Daniel Higiénico es más que un simple cantautor; es un narrador que invita a reflexionar mientras nos hace reír. Así fue como este concierto se convirtió en una experiencia inolvidable para todos aquellos que tuvieron la suerte de asistir.

