Este martes, Valerie June, la cantante de Tennessee que irradia energía positiva, aterriza en Madrid como parte de su gira española. Y es que, con su último álbum, Owls, Omens and Oracles, esta artista se ha propuesto levantar el ánimo de todos los que la escuchan. Sus letras son como pequeñas inyecciones de felicidad para un mundo que a menudo parece sombrío.
Una vida dedicada a practicar la alegría
Valerie no se considera una persona feliz por naturaleza; más bien todo lo contrario. “Normalmente empiezo el día con el ánimo por los suelos”, confiesa. Pero lejos de rendirse, ella ha encontrado la forma de levantarse cada mañana con un mantra claro: “¿Dónde vamos a terminar? ¡Arriba!” Se toma muy en serio eso de practicar la alegría y se toma sus caminatas matutinas como una oportunidad para conectar con la naturaleza y con su espíritu interior.
Aunque lidiar con la diabetes y otras dolencias no es fácil, Valerie siempre busca el lado positivo. Ella misma dice: “Como artista, intento ayudar a que la gente vea otra cosa y cambie su energía”. Su música es un bálsamo para las almas cansadas; desde folk hasta blues, cada nota está impregnada de esa positividad radical que tanto necesita nuestra sociedad actual.
La gira por España promete ser una experiencia transformadora; después de paradas exitosas en Barcelona y Valencia, ahora llega a Madrid (18), Bilbao (19) y Santiago de Compostela (20). Con influencias que van desde Whitney Houston hasta Bob Marley, Valerie logra crear un sonido único e inolvidable.
Sus actuaciones son pura energía; aunque bromea sobre soñar con cantar algún día acompañada por una sinfónica en España, asegura que por ahora lo único importante es “rockear”. Y así lo hace: combina ritmos vibrantes con letras llenas de esperanza y superación.
Además del canto, Valerie también se dedica al yoga y al mindfulness. Durante la pandemia decidió formarse en estas disciplinas porque cree firmemente que rodearse de personas positivas puede cambiar el mundo. Ella sueña despierta: “Todos queremos avanzar hacia un lugar mejor”, afirma convencida.
Y si hay algo que destaca aún más que su voz inconfundible es su manera única de ver el mundo. Desde elegir colores alegres para vestirse hasta escribir poesía o libros infantiles; Valerie entiende que cada pequeño detalle cuenta. Al final del día, ella nos recuerda algo fundamental: todos somos creadores en nuestra propia vida.

