En una conversación cautivadora, Javier Cercas nos abre las puertas de su mundo con El loco de Dios en el fin del mundo, un libro que combina viajes, crónicas religiosas y un toque de misterio. Este autor, conocido por obras como Soldados de Salamina, vuelve a la carga tras seguir al papa Francisco en su singular travesía a Mongolia en septiembre de 2023.
Un viaje inesperado
Cercas se presenta ante nosotros como ese ‘diablo’ que entra en el Vaticano, con la ironía que lo caracteriza. “Cuando me ofrecieron esta oportunidad única, les dije: ¿no saben que soy peligroso?”, recuerda con una risa entrecortada. A pesar de ser un reconocido ateo, fue elegido para acompañar al Papa y reflexionar sobre la resurrección y la vida eterna. Y no es casualidad; este Papa busca romper moldes y conectar con quienes son diferentes.
A lo largo de su relato, Cercas revela la complejidad del Papa Francisco. “Es mucho más que lo que sus propagandistas cuentan”, asegura, apuntando hacia un tema central: el enigma de la resurrección. A través de sus páginas, explora cómo su propia historia familiar se entrelaza con preguntas profundas sobre la fe y el sentido.
“Vengo del desarraigo geográfico y espiritual”, confiesa. Su búsqueda literaria surge tras perder la fe, convirtiendo las palabras en su refugio ante las incertidumbres del mundo religioso. Sin embargo, a medida que profundiza en este nuevo trabajo, admite haber cambiado en muchos aspectos; aunque sigue siendo un racionalista convencido.
Cercas también se muestra crítico ante ciertos estigmas culturales: “Entender no es justificar”, enfatiza mientras narra anécdotas sobre los prejuicios hacia su obra. Con una prosa rica y llena de matices, nos invita a descubrir no solo su historia personal sino también a cuestionar nuestra relación con la religión y nuestras creencias más profundas.