La literatura ha perdido a una de sus grandes figuras. L.J. Smith, la autora que cautivó a millones con su famosa saga ‘Crónicas Vampíricas’, dejó este mundo el pasado 8 de marzo en Walnut Creek, California. A los 66 años, su partida nos deja un vacío inmenso y un legado imborrable.
Smith no solo fue una escritora talentosa; fue una pionera que transformó el amor por lo sobrenatural en algo accesible y emocionante para toda una generación. Durante la última década, enfrentó con valentía una rara enfermedad autoinmune, pero nunca dejó que eso le robara su pasión por contar historias.
Una vida dedicada a la escritura
Nacida en 1958 en Florida, Lisa Jane Smith comenzó su andadura profesional como profesora de Psicología antes de lanzarse al mundo literario. Consciente del poder de las palabras, decidió ocultar su nombre tras sus iniciales, permitiendo así que sus novelas brillaran por sí solas.
‘Crónicas Vampíricas’ no solo catapultó su carrera; se convirtió en un fenómeno cultural que marcó a millennials y centennials. La serie, adaptada entre 2009 y 2017, resonó profundamente entre quienes vivieron la fiebre por los vampiros justo después del éxito de ‘Crepúsculo’. Hoy, las historias de Elena Gilbert y los hermanos Salvatore siguen cautivando audiencias en plataformas como Netflix y Prime Video.
Entre otros trabajos destacan ‘La noche del solsticio’ (1987) y ‘Los Cazadores’ (2011-2012), todos ellos dirigidos al público joven. Además, se rumorea que hay tres novelas inéditas guardadas bajo llave que podrían ver la luz algún día.