Este jueves, la Orquestra Simfònica de Palma se prepara para un momento muy esperado: el estreno de la partitura Fantasia sobre l’Atlàntida, una obra que lleva la firma de la compositora mallorquina Mercè Pons. Bajo la dirección de Níl Venditti, originaria de Italia pero con raíces turcas, la música promete envolvernos en una experiencia única.
Una historia que nace del corazón
Cuentan que la idea de componer sobre el poema de Jacint Verdaguer le vino a Mercè por su cercanía familiar con el autor. En su hogar, siempre estuvo presente ese texto universal. Sin embargo, no fue solo un capricho; esta partitura también es fruto del apoyo recibido del Institut d’Estudis Baleàrics, un respaldo esencial para cualquier artista.
A medida que habla, Mercè deja entrever su pasión por este proyecto. Para ella, el poema es vasto e inmenso, lo que llevó a elegir el título de ‘Fantasia’. En sus palabras: «Es imposible abarcar todo el contenido en poco más de media hora». La introducción del poema fue su guía principal; así, logró combinar prosa y verso en seis partes distintas.
La orquesta, coro y recitador: tres elementos que parecen bailar juntos en perfecta armonía. La compositora ha logrado hacer que cada parte brille por sí misma. El coro no solo canta; vocaliza sobre una palabra poderosa: Mar. Un mar vibrante que fluye como las olas y se siente a través de cada nota.
Aunque reconoce que escribir no fue fácil -«robándole horas al sueño», dice- también se maravilla al recordar cómo las ideas musicales fluyeron casi sin esfuerzo. La belleza del texto era inspiradora; difícil resistirse a crear algo especial con tales cimientos.
Sorprendentemente, nos comenta que esta obra tiene poco o nada en común con otras versiones musicales anteriores sobre el mismo tema. Para ella, quería empezar desde cero y dar rienda suelta a su creatividad sin influencias externas.
Pese a sus deseos optimistas por ver esta obra resonar más allá del estreno, conoce bien los peligros del mundo contemporáneo donde muchas obras quedan olvidadas tras su debut. «Espero realmente que nuestra orquesta vuelva a tocarla», comparte con esperanza.
A menudo reflexiona sobre la igualdad en el ámbito musical y lamenta tener que señalar la singularidad de contar con una directora dirigiendo la obra escrita por otra mujer. Sin duda, esto refleja los retos aún presentes en nuestro camino hacia una mayor equidad.