El mundo del jazz tiene un nuevo profeta, y su nombre es Kamasi Washington. Este músico californiano, conocido por su habilidad para acercar este género a las nuevas generaciones, se presenta en Barcelona este domingo y en Madrid el lunes, dejando una estela de emoción tras de sí. Justo después de la pandemia, sus conciertos son una celebración que no podemos perdernos.
Jazz: De baile a contemplación
Aquello que comenzó como música para mover los pies ha evolucionado hacia algo más introspectivo. Pero Kamasi quiere cambiar eso. Su último disco, Fearless Movement, ya lo dice todo en su título: busca que todos nos movamos al ritmo de su música. «Cuando empecé a componerlo, tenía en mente a la gente bailando. Hay algo mágico en ver cómo la música puede hacerte moverte», me cuenta mientras conduce por las calles soleadas de Los Ángeles.
Y es que este artista no solo viste túnicas llamativas y lleva un impresionante pelo afro; es un auténtico maestro que ha sabido unir diferentes estilos y ritmos en sus composiciones. En sus próximos shows en España, le veremos acompañado por ocho talentosos músicos que hacen vibrar cada acorde con fuerza.
A pesar de haber tenido que suspender su gira anterior debido a problemas de salud, ahora está listo para compartir su arte con el mundo. Y aunque algunos temas podrían parecer poco bailables al principio, te aseguro que es difícil resistirse al magnetismo de canciones como Lesanu.
Cambiando un poco el enfoque personal, Kamasi comparte cómo ser padre ha transformado su visión del mundo y de la música. «Cuando tienes alguien a quien amas tanto como a tu propia vida, cambias tu perspectiva». Este nuevo sentimiento le inspiró incluso para crear una canción dedicada a su hija Asha, quien aportó una simple melodía desde su pequeño piano juguete.
Pero lo más conmovedor llega cuando habla del futuro: «Es aterrador pensar que mi hija vive en un mundo tan oscuro», confiesa con sinceridad. El temor ante la incertidumbre no borra su fe en las personas buenas que buscan construir un lugar mejor. Así se manifiesta la esencia de Kamasi Washington: un artista comprometido con el presente pero con los ojos puestos en un futuro lleno de amor y entendimiento.