El pasado 22 de marzo, Palma dio un paso más en su amor por el arte contemporáneo al celebrar su Art Brunch, que este año cumplía 20 años. El Casal Solleric se convirtió en un hervidero de creatividad donde la geometría del artista neoyorquino Peter Halley fue el gran imán que atrajo a numerosos visitantes. Con unas 40 exposiciones y casi un centenar de artistas participando, el evento ha superado las expectativas del Ayuntamiento, que no podía estar más contento.
Público entusiasta y obras impactantes
Desde bien temprano, el Solleric parecía pequeño para acoger a todos los curiosos y amantes del arte que querían ver la retrospectiva de Halley. La inauguración estuvo repleta de caras conocidas: artistas, políticos y coleccionistas como Borja Thyssen y Blanca Cuesta, quienes no quisieron perderse la cita. Pero esto era solo el comienzo; el Art Palma Brunch ofreció mucho más.
A lo largo del recorrido, uno de los puntos destacados fue Aba Art, donde Jean Marie del Moral presentaba una exposición fotográfica titulada ‘Los silencios del estudio’. Un trabajo impresionante que captura los espacios creativos de leyendas como Joan Miró o Miquel Barceló. “¡Qué bonita tu fotografía!”, le decía Blanca Cuesta mientras él compartía anécdotas sobre su proceso creativo desde los años 70.
No solo los grandes nombres brillaron en esta jornada; otras galerías también mostraron propuestas interesantes. En Kewenig, las fotografías provocativas de Pola Sieverding exploraban la ambigüedad del sexo a través de imágenes sensuales. Mientras tanto, en Pelaires se podían admirar las intrincadas obras pictóricas de Albrecht Schnider y una escultura fascinante de Leunora Salihu.
Cerca del bullicio artístico, los estudiantes de Bellas Artes tomaron la Fundació Barceló con ‘Reinterpretaciones #1’, donde transformaron un clásico en sus propias versiones artísticas. Y todo ello acompañado por deliciosas cocas y vino para saborear mientras disfrutaban del arte.
No podemos olvidar mencionar a David Magán en la galería Pep Llabrés, quien ofreció una mirada única con ‘Mirage in the Mirror’, sus esculturas desafían nuestra percepción al jugar con reflejos e ilusiones. “Todo está aquí”, decía señalando su obra, “pero lo que ves es solo un reflejo”. Así es cómo se vivió este día: lleno de diálogo entre artistas y espectadores, cada uno aportando su propia interpretación al vasto mundo artístico.
En resumen, el Art Palma Brunch fue más que una simple exposición; fue una celebración vibrante donde todos pudieron sumergirse en un universo creativo lleno de historias por contar.