Hace ya tres décadas, Mónica Naranjo apareció en nuestras vidas con su melena bicolor y un talento que arrasó en México. En una reciente entrevista, la cantante de Figueres nos invita a recordar esos días y reflexiona sobre cómo ha evolucionado desde entonces. «Claro que me reconozco en aquella Mónica, la esencia sigue ahí», confiesa. Pero lo que realmente le da vida es la ilusión de seguir creando, aunque admite que el ritmo frenético de aquellos años le hizo olvidar mucho. Sin embargo, hay momentos grabados a fuego en su memoria, como su debut en el programa ‘Siempre en domingo’. Desde entonces, su carrera despegó con fuerza.
Un viaje musical lleno de giros
Mónica no solo se convirtió en un ícono pop; también fue pionera en dar voz a un colectivo que apenas empezaba a ser reconocido. Habla del ambiente de finales de los 90 como algo más orgánico y auténtico: «Antes no sabías qué iba a pasar. Ahora todo está tan calculado…» Y es cierto, ¿verdad? Cada vez más nos encontramos ante un monocultivo turístico donde parece que todo sigue un mismo patrón.
Con su tercer álbum, ‘Minage’, llegó el verdadero punto de inflexión. Recordando las presiones para hacer otro disco pop, dice con firmeza: «Quedarme encasillada era algo que me daba miedo». Así fue como decidió rebelarse y crear algo diferente. El tiempo le dio la razón; canciones como ‘Sobreviviré’ se han convertido en clásicos imperecederos.
A pesar del vacío discográfico entre 2001 y 2008, Mónica tomó una decisión crucial: buscar silencio para encontrarse a sí misma. “No podía enlazar historias”, recuerda con nostalgia pero también con satisfacción por lo aprendido. Esa pausa permitió que su música evolucionara hacia sonidos más oscuros y electrónicos.
Hoy regresa al Palau Sant Jordi con un repertorio renovado y la promesa de tocar todos sus grandes éxitos… menos uno: «Lubna» quedará reservado para el futuro porque, según ella, aún no estaba lista para compartirlo al mundo.
Mónica se muestra segura al hablar sobre su carrera: «El mejor disco está por llegar», afirma mientras subraya la importancia del tiempo para cada cosa. Tras esta gira habrá una pausa necesaria; algunos hablan de retirada pero ella sonríe y aclara: «Solo necesito tener tiempo».