La actriz madrileña Carmen Machi ha sido homenajeada en el Festival de Málaga, un evento que ya es parte del alma de esta ciudad llena de vida y luz. Mientras recogía su Premio Málaga, ella sonreía con humildad, reconociendo que se siente afortunada por la trayectoria profesional que ha construido a lo largo de más de tres décadas. «La vida me ha puesto un camino profesional muy cómodo», confesaba, reflejando esa combinación única de pasión y gratitud que la caracteriza.
Málaga: Un Escenario Natural para el Cine
Málaga no es solo una ciudad; es un escenario cinematográfico por excelencia. Carmen lo sabe bien: «Si está nublado, mejor. Las fotos salen más bonitas», dice con una chispa en los ojos. Desde sus inicios en el teatro a los 17 años hasta sus papeles icónicos en series como ‘7 vidas’ y ‘Aída’, ha demostrado ser una auténtica camaleona del arte escénico. Sin embargo, cuando le mencionan como mito, ella se muestra sorprendida: «No me hago ese planteamiento en absoluto… solo tengo suerte de hacer lo que amo».
A lo largo de su carrera, Machi ha trabajado con grandes talentos sin perder nunca el rumbo ni experimentar la inestabilidad típica del medio: «He tenido proyectos increíbles y no puedo más que sentirme agradecida». Su reciente participación en las series ‘La Mesías’ y ‘Celeste’ la han acercado a nuevas generaciones, demostrando que puede seguir sorprendiendo al público.
Y aunque muchos la conocen por su faceta cómica, ella no teme salir de su zona de confort: «Me gustaría hacer una película de terror a saco», comparte con entusiasmo. Para Carmen, actuar es vivir mil vidas sin que eso afecte a la propia. Pero también deja claro algo esencial: «Si no vives y no te empapas de las energías del mundo, no puedes actuar».
A sus 62 años, sigue siendo un referente querido en España; su conexión genuina con el arte resuena en cada palabra que pronuncia. Si algo queda claro tras escucharla es esto: ser actriz es mucho más que un trabajo; para ella, es una forma de entender el mundo.