La noche del domingo, el mundo del cine se tiñó de luto. La talentosa actriz belga Emilie Dequenne, conocida por su papel estelar en ‘Rosetta’, nos dejó a los 43 años tras una dura batalla contra un tipo raro de cáncer, concretamente un cáncer de la glándula adrenocortical. Su partida, ocurrida en un hospital de Villejuif, cerca de París, ha dejado una profunda huella en todos aquellos que admiramos su arte.
Una carrera brillante y conmovedora
Emilie no era una desconocida; a los 18 años ya había conquistado Cannes con su interpretación en la película dirigida por los hermanos Dardenne. Desde aquel momento, su carrera despegó como un cohete. Participó en más de 60 producciones, dejando su marca en títulos tan memorables como ‘Le Pacte des loups’ y ‘Pas son genre’. Recibió numerosas nominaciones a los premios César, ganando el galardón en 2021 como mejor actriz de reparto por ‘Les Choses qu’on dit, les Choses qu’on fait’.
En octubre de 2023, Emilie tuvo el valor de compartir su diagnóstico con el mundo. En medio del dolor y la incertidumbre, habló abiertamente sobre su enfermedad tanto en entrevistas como en redes sociales. En abril del año siguiente parecía que la suerte le sonreía al anunciar que estaba en remisión completa. Sin embargo, esa esperanza se desvaneció cuando anunció en diciembre que había recaído y que continuaría luchando.
La ministra francesa de Cultura, Rachida Dati, expresó el sentir colectivo: «Todos hemos quedado marcados por sus interpretaciones conmovedoras de papeles poderosos». Es cierto; Emilie no solo fue una actriz brillante sino también una inspiración para muchos.
A medida que recordamos sus actuaciones llenas de vida y emoción, nos preguntamos qué otras historias habría podido contar. El cine francófono ha perdido demasiado pronto a una artista con tanto talento y potencial aún por descubrir.