En un evento donde la moda se convierte en arte, Rossy de Palma, nuestra querida musa mallorquina, ha vuelto a demostrar que el estilo no tiene edad. A sus 60 años, sigue siendo un auténtico ícono, y su presencia en la Semanade la Moda de París fue nada menos que magistral. Esta vez, no llegó sola; su hija Luna le acompañó, mostrando que el talento y el glamour se heredan.
El martes pasado, las luces brillaron especialmente para Rossy durante el desfile de otoño-invierno de Yves Saint Laurent, bajo la dirección actual de Cédric Charbit. La emoción era palpable entre los asistentes, incluyendo a nombres como Pedro Almodóvar, Zoe Saldaña y leyendas como Kate Moss y Carla Bruni. ¡Menuda reunión!
Un estilo inconfundible
No podemos dejar pasar por alto lo impresionante que lucía Rossy con ese vestido largo y vaporoso lleno de estampados vibrantes, combinado con una americana oversize que realzaba su figura única. Su hija optó por un vestido negro elegante que complementaba a la perfección esa conexión madre-hija que todos admiramos.
A veces es fácil olvidar lo importante que son estas figuras en el mundo del espectáculo; pero cuando vemos a Rossy sobre esa pasarela, recordamos cómo desborda carisma y personalidad. No solo es una modelo; es una auténtica declaración de intenciones: la moda es para todos.