El pasado 6 de marzo, el primer teniente de alcalde y regidor de Cultura de Palma, Javier Bonet, se reunió en San Sebastián con un claro propósito: dar un paso adelante hacia la ambiciosa meta de que nuestra ciudad sea designada Capital Europea de la Cultura en 2031. Este encuentro fue convocado por el Ministerio de Cultura para explicar a las ciudades candidatas los requisitos y condiciones que deberán cumplir. Un momento clave para Palma, que no quiere dejar pasar esta oportunidad.
Un encuentro lleno de inspiración
Bajo la atenta mirada del alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, Bonet no pudo evitar sentir que este tipo de reuniones son esenciales. “San Sebastián brilló en 2016 y tenemos mucho que aprender de ellos”, dijo mientras compartía anécdotas sobre el éxito cultural en otras ciudades como Mons o Bourges. A su lado estaba también Pilar Ribal, directora general de Patrimonio e Interpretación, quien aportó una visión valiosa al debate.
Bonet dejó claro que Cort está comprometido a presentar una candidatura digna, porque esto no es solo un proyecto más; es una declaración sobre quiénes somos como comunidad. “Ser Capital Europea de la Cultura es uno de los retos más emocionantes que enfrentaremos en años”, enfatizó con entusiasmo.
Aún hay camino por recorrer. Desde el pasado 27 de diciembre, las ciudades aspirantes tienen un año para presentar sus proyectos ante un comité experto europeo. Estos proyectos deben ser creativos y tener una fuerte dimensión europea, todo esto culminará con una presentación oral donde cada candidato deberá brillar.
La decisión final será responsabilidad del Ministerio y se espera conocerla antes del 2027. Mientras tanto, Palma se prepara para dejar huella y demostrar al mundo lo que podemos ofrecer. Porque en este viaje hacia 2031 queremos hacerlo juntos: vecinos, artistas y todos aquellos que hacen vibrar nuestra cultura.