En una mañana soleada en Sevilla, la escritora Sara Mesa, con su mirada curiosa y esos ojos de un azul cálido, se sienta a charlar sobre su nueva novela, ‘Oposición’. El escenario es La Torre Triana, un edificio que impone con su tamaño y donde miles de funcionarios trabajan en un entorno que ella misma describe como «monstruoso». Mientras habla, es evidente que el sinsentido de la burocracia ha calado hondo en su obra.
Burocracia: Una pesadilla cotidiana
La trama de ‘Oposición’ nos sumerge en las vidas de aquellos atrapados en la Administración pública. Sara nos cuenta cómo buscó detalles del edificio para reflejar mejor la historia de su protagonista, alguien que se adentra por voluntad propia en esta pesadilla funcionarial. Y claro, no podemos evitar pensar en Kafka; aunque aquí el enfoque cambia. «Mientras los personajes de Kafka son excluidos del sistema, mi protagonista está dentro», señala con firmeza.
A lo largo de nuestra conversación, Sara reflexiona sobre el miedo al conformismo: «Hay una sensación inquietante cuando te das cuenta de que el trabajo puede volverse rutina y tu vida se convierte en un mero trámite». Nos recuerda que muchos jóvenes llegan llenos de energía y buenas intenciones a estas oficinas pero acaban sintiéndose atrapados, normalizando una vida monótona.
Y entonces surge la pregunta: ¿hay salida? Ella cree firmemente que sí. «Necesitamos hablar más sobre esto. La burocracia tiene fallos evidentes, pero sigue ocupando un lugar cada vez más grande en nuestras vidas», dice mientras se toca el rostro pensativa.
Sara también aborda las dinámicas entre generaciones. Aunque no pretendía hacer un retrato generacional al escribir la novela, reconoce cómo cada vez más jóvenes sienten desconexión con los valores laborales tradicionales. “El trabajo ya no es solo una fuente de ingresos; es un peaje hacia algo más”, reflexiona.
A medida que profundizamos en sus pensamientos sobre el arte y la creatividad, Sara revela: “La creación debe ser nuestra forma única de estar en el mundo”. Y ahí radica la clave: encontrar sentido incluso entre los papeles sin significado aparente.
No cabe duda de que ‘Oposición’ no solo es una crítica a un sistema desbordante; también invita a cuestionar nuestro propio papel dentro del engranaje social. Con cada página escrita por Sara Mesa, hay un eco fuerte: aún hay margen para soñar y rebelarse contra lo establecido.