El pasado noviembre, un viernes cualquiera, Ambrose Akinmusire, un trompetista que parece salir de otro mundo, nos atrapó con su música en el Festival de Jazz. No es por exagerar, pero este hombre es uno de los más grandes en su campo. Su nuevo álbum, Honey From Winter Stone, se siente como una exploración profunda y sincera donde cada nota resuena con la búsqueda incesante de lo extraordinario. Junto a él, músicos increíbles como Kokayi y Sam Harris crean un viaje sonoro inspirado por Julius Eastman que no puedes dejar pasar.
Una exposición que invita a la reflexión
En esta misma línea de emoción cruda y honesta, encontramos a Louisa Holecz. Su exposición Souvenir d’Exil, en La Lonja hasta el 30 de marzo, te empuja a pensar sobre lo que se ha perdido y lo que podría haber sido. Sus obras son una mezcla entre pintura y escultura que rememoran la vida y la lucha de Camille Claudel, quien vivió en un tormentoso infierno personal durante sus últimos años. Es perturbador ver cómo el arte puede reflejar tanto dolor y belleza al mismo tiempo.
Aparte de eso, también se habla del legado musical del grupo El Niño Gusano. Andrés Pérez Perruca ha lanzado Vida de un pollo blanquecino de piel fina, donde relata anécdotas del grupo con una prosa tan rica que merece ser leída independientemente del amor o desprecio que puedas sentir hacia ellos. Y si estás buscando algo diferente para reflexionar sobre la condición humana, no olvides mirar la edición bilingüe del Infierno de Dante. Un libro lleno de sorpresas e ilustraciones magníficas que te llevará al mismísimo abismo.