La noticia ha sacudido el mundo del cine. El aclamado actor Gene Hackman, de 95 años, y su esposa, la talentosa pianista Betsy Arakawa, de 63, han sido encontrados muertos en circunstancias que despiertan muchas preguntas. En su casa en Santa Fe, Nuevo México, la policía ha calificado el hallazgo como ‘sospechoso’, dejando entrever que hay más detrás de esta trágica historia.
Un descubrimiento inquietante
Fue un amigo quien dio la voz de alarma al encontrar la puerta abierta y una escena desconcertante: pastillas esparcidas alrededor del cuerpo de Betsy en el baño. Los informes indican que podría haber estado fallecida desde hace un día, mientras que Gene fue hallado vestido y con unas gafas de sol cerca. Su perro también perdió la vida ese día, mientras otros dos lograron sobrevivir a esta pesadilla.
La hija del actor, Elizabeth Jean, ha compartido sus temores con los medios sobre un posible envenenamiento por monóxido de carbono. Aunque el sheriff del condado asegura que no hay indicios claros de homicidio por ahora, la investigación sigue activa. ¿Qué pudo haber pasado realmente? Se han solicitado registros a la compañía de gas para descartar cualquier fuga o advertencia previa.
Gene Hackman, conocido por su impresionante carrera cinematográfica y sus papeles icónicos, dejó una huella imborrable en Hollywood. Desde sus inicios hasta lograr un Oscar por su papel en ‘The French Connection’, su legado perdura. Pero más allá de las luces y cámaras, había una historia personal llena de amor junto a Betsy; se conocieron en un gimnasio y construyeron juntos una vida tranquila lejos del bullicio mediático.
A medida que este caso avanza hacia lo desconocido, tanto los admiradores como los amigos lamentan profundamente esta pérdida. La comunidad no solo llora a un gran artista sino también a un ser humano cuya historia aún está por descubrirse.