En el corazón de la Movida española, hay nombres que brillan con luz propia, y uno de ellos es sin duda Fernando ‘Estrella’. Este documental, titulado Estrella, cometa, satélite y planeta. El pas per la Terra de Fernando la Estrella, dirigido por Pedro de Echave, hermano de la famosa Rossy de Palma, nos invita a revivir su historia. La película será estrenada en mayo durante la Mostra OUT! en el Teatre Principal de Palma.
Un hombre que nunca dejó de brillar
Nacido en Utrera en 1960, Estrella dejó una huella imborrable. Su vida estuvo marcada por ser un músico innovador y activista LGTBIQ+, así como un talentoso cocinero que conquistó incluso a Almodóvar. «Fernando era alguien que se hacía querer», dice Pedro de Echave. Su personalidad única le permitía desafiar las normas sociales con naturalidad.
A través del documental, se reconstruye su trayectoria desde los años 80 hasta hoy. Desde sus inicios con Peor Imposible hasta sus días en Madrid rodeado de grandes figuras del cine y la música. Entre risas y recuerdos, amigos como Alaska o Bibi Andersen comparten cómo Estrella llenaba cualquier sala con su energía contagiosa.
El relato también nos lleva a recordar momentos decisivos en su vida, como su experiencia en el servicio militar durante los convulsos años 80. Allí conoció a Toni Socias, quien influyó profundamente en su forma de ver el mundo: «Cuando salí decidí irme a Mallorca con él».
A lo largo del documental se entrelazan anécdotas entrañables y momentos cruciales que dieron forma al personaje tan querido por todos. Desde su etapa madrileña hasta sus hazañas culinarias en el rodaje de Mujeres al borde de un ataque de nervios, donde se hizo famoso por su gazpacho –un rojo vibrante que dejó huella– Estrella vivió cada día intensamente.
Y aunque Utrera le dijo adiós hace dos años, su legado permanece intacto entre quienes lo conocieron. En una emotiva despedida colmada de amor y respeto, figuras del cine español rindieron homenaje a uno que siempre luchó por ser auténtico.
Hoy recordamos no solo al artista sino al amigo entrañable cuya luz sigue brillando entre nosotros.