En un rincón del Port de Pollença, Pep Noguera, fundador de Diabéticas Aceleradas, rememora con una sonrisa lo que han sido estos 40 años en el mundo del espectáculo. La compañía, que ha dejado huella en la cultura española, está a punto de celebrar su aniversario y Pep no puede evitar sentir una mezcla de orgullo y nostalgia. «No me asusta mirar atrás; estamos aquí y eso ya es un motivo para celebrar», dice con sinceridad. Para él, cada paso dado es un ladrillo más en el edificio que han construido juntos.
Un legado lleno de humor y locura
A pesar de los años, Pep sigue siendo ese mismo joven lleno de sueños que llegó a Madrid buscando su lugar bajo el sol. «La diabetes ha sido dura conmigo desde pequeño», confiesa. Sin embargo, esos trasplantes que le dieron una segunda oportunidad le permiten disfrutar cada día como si fuera el último. ¿Y qué nos espera en esta celebración? Un documental donde se recogen todos esos momentos irrepetibles y un libro que recopila sus obras teatrales; hay tanto por contar sobre su legado.
Pep recuerda cuando Almodóvar les abrió las puertas del éxito: «Llegamos con dos maletas y muchas ganas», evoca entre risas. Queriendo ser parte del movimiento cultural madrileño, nunca imaginaron que se convertirían en referentes del travestismo y la comedia underground. Así comenzaron a llenar los escenarios con su estilo único e irreverente.
Pero no todo ha sido fácil; la censura ha asomado varias veces en su camino. Con anécdotas divertidas pero también amargas sobre cómo algunos pueblos les prohibieron ciertos sketches, Pep sostiene: «Nosotras somos un poco radicales; no quitamos ni una coma». En tiempos donde los límites parecen estrecharse otra vez para la libertad de expresión, él se pregunta qué pasará con las futuras generaciones.
El humor burlesco sigue intacto en el ADN de Diabéticas Aceleradas: «Sigo siendo la misma burra que hace 40 años» asegura entre carcajadas. Y mientras mira al futuro con optimismo -«las Diabéticas hemos marcado época»-, no pierde la esperanza por ver más orgullo LGTB en Palma; incluso lamenta que este año haya más celebraciones chinas que reivindicaciones gay.
Con el regreso esperado de algunas caras conocidas para este aniversario tan especial, Noguera demuestra que aunque el tiempo pase, las ganas y la pasión por hacer reír siguen vivas más que nunca.