Colin Barrett, un nombre que resuena con fuerza en el mundo literario, nos trae su primera novela tras haber conquistado lectores con sus cuentos llenos de humor negro. Nacido en Canadá pero criado en Dublín, cada vez que este escritor se sienta a escribir, sus pensamientos viajan a Knockmore, un pequeño pueblo irlandés donde la vida cotidiana es todo menos monótona. Ahora, con ‘Casas de locos’, nos ofrece un vistazo fresco y desesperanzado a la vida de aquellos que habitan los márgenes de la sociedad.
Un relato entre secuestros y desayunos
Durante su paso por BCNegra, Colin no pudo evitar sonreír al hablar sobre su obra. «Es curioso que me hayan otorgado el Premio Nero al mejor debut de ficción, cuando realmente es mi tercer libro», comenta entre risas. Aunque hay un secuestro en la trama, Dev, el protagonista, sigue con su rutina diaria: cocinar y hacer la compra. «El mundo puede desmoronarse a tu alrededor y aún así tienes que levantarte para preparar el desayuno», ironiza Barrett. Esta mezcla de crímenes cotidianos y momentos banales es lo que hace que ‘Casas de locos’ sea tan singular.
A través de personajes como Dev y los hermanos Ferdia, Barrett retrata una realidad donde lo absurdo y lo trágico coexisten. El autor ha encontrado inspiración en la marginalidad y las luchas cotidianas. Como él mismo dice: «Siempre he estado interesado en escribir sobre personas al borde», reflejando cómo estos individuos buscan dignidad incluso en sus vidas más complicadas.
No es casualidad que Colin haya navegado por el mundo del crimen literario; sus historias han sido moldeadas por las crisis sociales que han afectado a Irlanda durante años. Él también fue parte de esa ola creativa desencadenada tras la recesión del 2008 cuando decidió dejar su trabajo para dedicarse a escribir.
Con ‘Casas de locos’, Barrett continúa explorando esas vidas interiores complejas. Al final del día, todos somos humanos lidiando con nuestras propias rutinas e imperfecciones; tal vez eso es lo que más conecta sus relatos con nosotros.