El pasado sábado, la película noruega ‘Dreams (Sex, Love)’, del director Dag Johan Haugerud, se alzó con el codiciado Oso de Oro en la 75ª edición de la Berlinale. Un premio que, como él mismo afirmó, «va más allá de cualquier sueño» y que marca el cierre de una trilogía que ha capturado la esencia del amor y sus complejidades.
Una historia familiar que toca el corazón
Todd Haynes, presidente del jurado, no escatimó elogios al describir esta obra como «una meditación sobre el amor», donde lo singular se mezcla con lo irónicamente universal. El filme brilla por las actuaciones de Ella Øverbye, Ane Dahl Torp y Anne Marit Jacobsen, quienes interpretan a una madre, una hija y una abuela que nos muestran las diferentes etapas y matices de las relaciones familiares.
‘Dreams’ sigue a Johanne, una estudiante que comienza a desarrollar sentimientos por su nueva profesora. La historia arranca casi sin diálogos y nos sumerge en los pensamientos íntimos de la joven. Pero en su segunda parte cambia radicalmente; la madre y la abuela entran en escena para ofrecer momentos hilarantes mientras reflexionan sobre lo que sucede entre ambas.
Esta película cierra un ciclo iniciado con ‘Sex’ y ‘Love’, estrenadas anteriormente. A través de estos relatos, Haugerud ha querido mostrarnos las diversas facetas del amor cotidiano entre personajes blancos de clase media-alta en Oslo. Con sueños compartidos por el director y sus productores, esperan que algún día podamos disfrutar juntos estas tres piezas cinematográficas.