A principios de 2019, el presentador y escritor Máximo Pradera se enfrentó a un diagnóstico devastador: un cáncer de próstata agresivo. A partir de ese momento, su vida dio un giro radical, y no solo se trataba de luchar contra la enfermedad. Pradera decidió investigar sobre el cáncer y cómo la alimentación puede ser clave en su prevención. Ahora, con su nuevo libro ‘El cáncer y la madre que lo parió‘ (Navona), comparte su experiencia con una mezcla de humor e ironía.
Un diagnóstico que cambió todo
Pradera recuerda cómo recibió la noticia: «Tienes cáncer». Esa frase resonó en su cabeza como un trueno. El urólogo que le atendió intentó calmarle al principio, pero cuando los resultados llegaron confirmando el diagnóstico, todo cambió. «Fueron cinco segundos de pánico», cuenta. Sin embargo, también había una chispa de esperanza; aunque el tumor era seguro, al menos no parecía haber metástasis.
A lo largo de estos dos años difíciles de tratamiento, donde tuvo que someterse a sesiones de radioterapia y bloqueo hormonal —dos años sin testosterona— Máximo comenzó a reflexionar sobre las causas del cáncer más allá del tratamiento médico convencional. Se dio cuenta que ningún médico le había hecho la pregunta crucial: «¿qué comes?» Y es aquí donde empieza su verdadera lucha: educarse para entender cómo prevenir esta enfermedad desde la raíz.
Con sus nuevos hábitos alimenticios y una filosofía renovada frente a la vida, Máximo ha aprendido a ver las cosas desde otra perspectiva. Reconoce que antes era un “acreedor” en vez de alguien agradecido por lo que tenía. «El cáncer me ha enseñado a ser agradecido», afirma con sinceridad.
Pero no solo se trata del viaje personal; su mensaje es claro: debemos cuestionar nuestros hábitos diarios y darnos cuenta del impacto que tienen en nuestra salud. La lucha contra el cáncer no solo pasa por tratamientos médicos sino también por tomar control sobre nuestra propia vida.