Pau Debon, el carismático cantante de Antònia Font, ha compartido con nosotros su perspectiva sobre el panorama musical de Palma en una reciente entrevista. Y no, no se trata solo de hablar del concierto que tienen programado en París este domingo; hay algo más profundo en sus palabras.
Un lamento por la cultura local
En medio de la emoción por los últimos shows de su gira, Pau no puede evitar expresar su preocupación: “Que Palma pierda salas como el Café A Tres Bandas es grave”. Este emblemático lugar, un auténtico corazón cultural en la plaza Barcelona, está a punto de cerrar sus puertas y eso duele. No solo a él, sino a todos aquellos que consideran la música y las actuaciones en directo como parte esencial de la vida en la isla.
A diferencia de París, donde cada esquina parece vibrar con melodías, Palma enfrenta una realidad desalentadora. Cada mes desaparece un espacio dedicado al arte y la cultura. “Se tendría que apostar por estos sitios”, dice Pau con firmeza. Para él, estos lugares son vitales; son refugios donde se respira creatividad y donde se alimenta el alma.
A lo que añade un matiz preocupante: “La nueva ordenanza cívica del ayuntamiento contra los músicos callejeros es otra patada más a esa cultura que tanto necesitamos”. Mientras tanto, él sigue creyendo que ver a alguien tocando en una plaza aporta vida a nuestra ciudad. “No podemos dejar que esta corriente cultural espontánea se detenga”, concluye.
Así que ahí lo tenemos. La voz de Pau resuena más allá de las notas musicales; es un grito sincero por mantener viva la esencia cultural de Palma antes de que sea demasiado tarde.