Enriqueta Llorca Sureda, esa talentosa ilustradora de Palma que siempre ha estado dando vida a sus personajes con pinceles y colores, ha dado un paso valiente y emocionante: se lanza al mundo de la novela. Su primera obra, Una aventura entre el mar y el cielo, publicada por Siruela, es una invitación a un viaje extraordinario lleno de fantasía. Esta historia cuenta las peripecias de Escafi y Fosca, dos personajes que han estado viviendo en su mente durante años.
Aquí no hay lugar para lo aburrido. Enriqueta nos dice sin tapujos: «Me aburren las historias donde no hay espacio para lo inverosímil». ¡Y cómo le entendemos! En su novela encontramos magia, misterio y hasta animales que charlan entre ellos. Pero más allá de eso, hay un viaje interno muy profundo que realiza Escafi, la protagonista principal. Al igual que todos nosotros, va descubriendo su esencia mientras surcan caminos llenos de sorpresas.
La transición del papel al relato
Parece increíble pensar que todo comenzó con dibujos hechos sin más pretensiones. Enriqueta comparte con nosotros cómo esos garabatos tomaron forma gracias a una beca del Ministerio de Cultura que la animó a dar rienda suelta a su creatividad literaria. «Partí de unas imágenes» —comenta— «y luego la historia cobró vida por sí sola». Y vaya si lo hizo; resulta fascinante saber cómo esas ilustraciones ahora son parte integral de un relato cargado de aventura.
Con un trasfondo rico en emociones y risas, cada personaje tiene algo que decir. Fosca, por ejemplo, refleja el amor incondicional hacia su perrita fallecida; mientras Escafi es ese adolescente reflexivo al borde del abismo emocional. Cada trazo y cada palabra cuentan una historia única.
Siruela fue la primera editorial en recibir el manuscrito, y ocho meses después respondieron afirmativamente. ¿Quién puede imaginarse mejor destino para estas criaturas? La magia está en los detalles: historias absurdas pueden ser tan emocionantes como cualquier otra cosa realista. Eso es precisamente lo que mueve a Enriqueta; ella quiere seguir creando mundos donde lo imposible sea cotidiano y donde podamos perdernos sin miedo.
A medida que avanza en este nuevo capítulo como escritora e ilustradora, queda claro: ¡esto es solo el comienzo! Con planes ya en marcha para continuar explorando estas historias maravillosas, Enriqueta nos deja con ganas de más.»