En el corazón de Badajoz, en el edificio Montesinos 22 de la Fundación CB, se despliega una obra que invita a la reflexión. R.H. Guillener, un profesor que se mueve entre las letras y los colores, presenta su exposición ‘Geometría interior’. Esta muestra, abierta hasta el 27 de febrero, no es solo una serie de lienzos; es un diálogo profundo entre la pintura y la filosofía.
Una metáfora del ser humano
Guillener nos habla con pasión sobre su trabajo: «La mejor forma de abordar los problemas existenciales es a través de la pintura». Y vaya si lo consigue. Cada obra está impregnada de un deseo ardiente por que el espectador reconozca su propio interior. ¿Cuántas veces hemos intentado conocernos realmente? En esta búsqueda constante, las obras se convierten en espejos donde mirarnos y perdernos al mismo tiempo.
El artista aborda temáticas complejas como la existencia y la realidad en una era dominada por lo virtual. «Distinguir entre lo real y lo ficticio se ha vuelto casi un juego», dice con sinceridad. Su propuesta, denominada ‘La nueva caverna’, nos lanza una advertencia sobre nuestra caverna digital actual; una invitación a salir fuera y descubrir lo genuino.
Aparte de sus pinceles, Guillener también ha dejado huella en las páginas con varios libros de filosofía. Para él, hay una conexión directa entre escribir y pintar: «Me gusta decir que escribo cuadros». A través de sus palabras y sus pinturas explora inquietudes sociales contemporáneas como el poder o la libertad.
Después de años dedicándose al arte, confiesa que ‘Geometría interior’ representa su mayor logro hasta ahora. Pero esto no es todo; ya está trabajando en un nuevo proyecto titulado ‘El cielo prohibido’, donde quiere desentrañar esa historia recurrente sobre las limitaciones impuestas a ciertos grupos humanos para alcanzar algo tan sublime como el cielo.
Durante un año estuvo madurando esta idea mientras estudiaba al maestro Gustavo Torner, quien cumple cien años este año. La influencia del escultor en su trabajo es evidente: «Esta exposición es un diálogo con Torner», explica entusiasmado. Un concepto clave para él es el ‘complexio opositorum’, donde busca romper barreras conceptuales dentro del arte.
Así que si te pasas por Badajoz antes del 27 de febrero, no dudes en sumergirte en esta experiencia única e introspectiva que ofrece R.H. Guillener; ¡quizás encuentres más respuestas de las que imaginabas!