La reconocida pintora Caty Fiol inaugurará este viernes en la Fundació Coll Bardolet una emocionante retrospectiva que reúne cerca de una treintena de obras que abarcan más de seis décadas de su carrera artística. La exposición, titulada De Mallorca a Italia, ofrece un viaje a través de su evolución como artista, desde sus inicios en la marina de la Serra de Tramuntana hasta su experiencia en la ciudad de Urbino.
Una trayectoria llena de historia y emoción
Caty Fiol recuerda con nostalgia sus primeros veranos en Valldemossa, donde solía llegar en su vespa con su caballete para pintar la espectacular costa. «Fue una época muy feliz, tanto para mí como para mis hijos», comparte la artista. Esta exposición se presenta como la más personal de su carrera, incluyendo varias obras inéditas que reflejan su viaje artístico.
«Esta es la más sentimental, con muchas obras que nunca han sido expuestas», comenta Fiol. El recorrido artístico que ofrece la exposición integra diversas técnicas como el dibujo, el óleo, la acuarela y el grabado, mostrando la diversidad y riqueza de su obra.
La exposición también incluye la obra Nostàlgia, que representa una época en la que las tradiciones mallorquinas se desatendían, y otro trabajo significativo titulado Migrants, que aborda cuestiones sociales contemporáneas. La artista destaca la importancia de utilizar su pintura como una forma de denuncia, reflejando problemáticas actuales a través de su arte.
Entre las obras más antiguas de la exhibición se encuentran dos piezas de los años 60, que muestran su estilo clásico influenciado por maestros alemanes. Fiol revela que su interés por la pintura comenzó a una edad temprana, siendo miembro de la Escuela de Artes y Oficios a los 12 años, donde comenzó a perfeccionar su técnica.
Desde 1977, año en que realizó su primera exposición individual, ha recorrido un camino notable, con más de 40 muestras en su haber. La exposición en Valldemossa también recoge su profundo vínculo con Italia, donde vivió durante 20 años y desarrolló su pasión por el grabado y otras técnicas artísticas.
El evento, que permanecerá abierto hasta el 29 de marzo, servirá no solo como un regreso a sus raíces artísticas, sino que también capturará el viaje emocional de la artista, quien presentará la obra Marina de Vall, creada tras la pérdida de uno de sus hijos. En palabras de Fiol, «esta es la más sentimental y la diseñé a partir de bocetos previos». Esta emotiva muestra marcará un capítulo significativo en su vida y carrera, confirmando a Caty Fiol como una figura emblemática del paisaje artístico en Balears.