El mundo del tenis ha dado un giro inesperado con la noticia de que Craig Tiley, ese hombre que se ha convertido en sinónimo del Open de Australia, dejará su puesto para unirse al US Open. A sus 64 años, este sudafricano ha sido una figura clave en el crecimiento y modernización de uno de los torneos más emblemáticos. Muchos australianos lo veían casi como un paisano, pero ahora su mente brillante se embarca en una nueva aventura.
Cambio de aires para Tiley
Tiley, director del Open australiano desde 2006 y ejecutivo desde 2013, se une a la USTA tras recibir una oferta que no pudo rechazar. Este movimiento no solo es un gran golpe para el tenis australiano, sino también para todos aquellos que han seguido su carrera. Su legado está marcado por innovaciones como cerrar los estadios principales y convertir la semana previa en una auténtica fiesta popular.
Es cierto que su gran desafío ha sido encontrar un nuevo campeón masculino que siga los pasos de leyendas como Lleyton Hewitt o Patrick Rafter. Pero ahora, al otro lado del mundo, tendrá los recursos necesarios para intentarlo. ¿Conseguirá revolucionar el US Open como lo hizo en Australia? Solo el tiempo lo dirá.
La salida de Tiley deja a muchos con sentimientos encontrados; por un lado, admiración por todo lo logrado y, por otro, tristeza porque se marcha alguien tan querido. La comunidad tenística está expectante y sabe que este fichaje tiene el potencial de cambiar las reglas del juego. Así es el deporte: impredecible pero emocionante.

