Jannik Sinner, el joven talento italiano, ha demostrado una vez más su valía en la pista. En un día donde el viento no se lo puso fácil, superó al checo Tomas Machac con un contundente 6-1 y 6-4, asegurando así su lugar en los octavos de final del torneo de Doha. Este triunfo, que llega tras su eliminación en las semifinales del Open de Australia, es como un respiro para él. Después de todo, volver a la competición es siempre un reto.
Un regreso lleno de determinación
Sinner llegó a Catar hace apenas una semana con ganas de reivindicarse frente al mundo y especialmente ante Carlos Alcaraz, su eterno rival que, por cierto, le lleva tres grandes y dos años menos. En este partido en particular, Sinner no solo mostró habilidad; también se adaptó mejor que nadie al incómodo viento que azotaba el Khalifa International Complex.
A medida que avanzaba el encuentro, era evidente que la confianza iba creciendo. Su servicio directo fue clave y demostró que está listo para lo que venga. Ahora, ya tiene en la mira a Alexei Popyrin, su próximo adversario en octavos. Lo interesante es que Sinner ha sumado unos valiosos 50 puntos después de perderse la pasada edición debido a una sanción por un positivo en Indian Wells 2024.
Además, hay que recordar que Sinner viene de ganar los últimos dos torneos de categoría 500: Pekín y Viena. El ambiente en Doha está cargado de emoción; muchos esperan ansiosos una final entre él y Alcaraz este sábado. Sin duda alguna, los aficionados al tenis están disfrutando cada momento.

