En el bullicioso ambiente de Doha, Carlos Alcaraz se presentó como un auténtico vendaval en su última sesión de entrenamiento. Con un Stefanos Tsitsipas a su lado, el murciano mostró su destreza mientras lidiaba con el molesto viento que a veces parecía querer jugar en su contra. Sin embargo, eso no le impidió dejar claro que está más que listo para el Open 500 que comienza este martes.
Preparación meticulosa antes del gran debut
El chico prodigio del tenis español ha estado afilando cada detalle, incluso consultando la previsión meteorológica para asegurarse de estar preparado para cualquier imprevisto. En una hora de práctica intensiva en la pista Grandstand del Kalifa International Complex, donde había más aficionados que en la pista central, Alcaraz dominó con un marcador impresionante de 6-3 y 2-0 cuando decidieron dar por concluido el ejercicio.
Con la mente fija en Arthur Rinderknech, su rival en primera ronda y quien fue derrotado por Tsitsipas hace poco, Alcaraz no deja nada al azar. No solo es una cuestión de técnica; es también cuestión de mentalidad y adaptación. Y lo sabemos: ese espíritu combativo es lo que nos enamora a todos los aficionados. Este chaval tiene madera de campeón y cada día lo demuestra más.”

