En una jornada que muchos recordarán, Aryna Sabalenka ha dejado claro este martes que no hay quien la pare. La número uno del mundo se enfrentó a la joven promesa Iva Jovic, de solo 18 años, y lo hizo con una contundencia que asombra. El encuentro, que duró apenas 89 minutos, terminó con un marcador aplastante de 6-3 y 6-0. Y lo más impresionante: ni siquiera tuvo que usar el techo retráctil del estadio debido a las altas temperaturas.
Un partido marcado por el calor y la rapidez
El partido estaba programado para las 11.30 horas, pero Sabalenka no necesitó más tiempo para demostrar su dominio. Al finalizar, el termómetro marcaba unos calurosos 36 grados en Melbourne; una temperatura que hubiera hecho sudar a cualquiera. Pero ella no se amedrentó. Con toallas de hielo entre los descansos, logró mantenerse fresca mientras desataba su potencia en la pista.
A pesar de la comodidad del resultado, no fue fácil lidiar con esas condiciones extremas. A los pocos minutos de terminar su partido, otros jugadores como Alexander Zverev y Learner Tien sí tuvieron que recurrir al techo bajo luces artificiales cuando el calor se hizo insoportable.
Sorprendentemente, esta victoria coloca a Sabalenka en un grupo selecto: es la tercera jugadora en la última década que alcanza las semifinales del Open de Australia sin perder un solo set. Antes lo hicieron grandes como Serena Williams y Ash Barty. Todo parece indicar que esta bielorrusa está lista para dejar su huella en el torneo.

