Este sábado, Melbourne se prepara para enfrentar una jornada infernal con temperaturas que podrían alcanzar los 40 grados. Ante este panorama, la dirección del Open de Australia no ha dudado en adelantar media hora el inicio de la séptima jornada. Una decisión que muestra la seriedad con la que se toman las altas temperaturas en la capital de Victoria.
Con Jannik Sinner, el número dos del mundo, programado para jugar durante el día y Novak Djokovic brillando por la noche, parece claro que algunos tenistas están mejor protegidos del agobiante calor. Sin embargo, no todos tendrán esa suerte; tres partidos se disputarán en la KIA Arena, lejos de los refugios climatizados como Rod Laver Arena o Margaret Court Arena, donde pueden cerrar el techo para escapar del sol abrasador.
Sufriendo bajo el sol de Melbourne
Los desafortunados en esta ocasión son Karen Khachanov, Luciano Darderi, Linda Noskova, Xinyu Wang, Jakub Mensik, y Ethan Quinn. Ellos tendrán que lidiar con unas condiciones que no dan tregua. Para tomar decisiones sobre las partidas en estos días tan calurosos, el supervisor del torneo sigue un estricto protocolo basado en varios factores ambientales: desde la temperatura del aire hasta la humedad y la velocidad del viento. Un auténtico rompecabezas para garantizar que todos puedan competir sin arriesgar su salud.
No cabe duda de que este tipo de decisiones son necesarias. A medida que avanza el torneo, sólo esperamos que estos valientes atletas puedan dar lo mejor de sí mismos sin tener que tirar a la basura sus esfuerzos por culpa del calor extremo.

