En el vibrante escenario del Open de Australia 2026, España ha vuelto a descubrir a otro joven talento llamado Rafa. Este chico de apenas 19 años, que se siente como en casa en las canchas, acaba de dar un paso gigantesco al clasificarse para la segunda ronda de este prestigioso torneo. Su nombre es Rafa Jódar, y su triunfo en cinco sets ha hecho eco entre los aficionados y expertos del tenis.
Un nuevo camino tras dejar la universidad
Jódar dejó atrás los libros el pasado 31 de diciembre cuando decidió dejar su carrera universitaria en Virginia para dedicarse por completo al tenis profesional. Con una admiración sincera por Álvaro Morata y un amor incondicional por el Real Madrid, este joven no solo destaca por su talento deportivo; también tiene un carisma especial que lo conecta con sus seguidores. “Siempre estoy al tanto de lo que hace mi equipo”, confiesa con una sonrisa.
Su trayectoria comenzó en el Club de Tenis Chamartín, donde forjó una intensa rivalidad con Martín Landaluce, algo que ahora se traduce en enfrentamientos emocionantes en el circuito profesional. En las gradas del Melbourne Park, sus amigos lo animaban fervientemente, incluyendo a Javier Martí, exjugador convertido en preparador.
Aunque es nuevo en esto, ya ha tenido la oportunidad de entrenar junto a figuras como Alcaraz y Tsitsipas durante el Mutua Madrid Open. “Son chicos normales”, dice mientras recuerda esos momentos únicos. Con uno de sus entrenadores universitarios acompañándolo ahora en Australia, Jódar muestra gratitud: “Que sacrifiquen uno de sus técnicos para estar conmigo es muy significativo”.
Con ídolos como Rafael Nadal y Jannik Sinner inspirando su camino, Jódar sueña con llegar a ser número uno y tiene claro que si pudiera elegir un ‘Grand Slam’ para conquistar sería Roland Garros. Además, cuenta con sus propias supersticiones y rutinas durante los torneos; cada victoria trae consigo un ritual que no está dispuesto a romper.
Así comienza la historia de Rafa Jódar, quien promete seguir dando mucho que hablar en el mundo del tenis y capturando nuestros corazones con cada golpe.”

