La tenista gallega Jessica Bouzas ha dicho adiós al Open de Australia de una manera que nadie esperaba. Tras un inicio complicado en Hobart, donde perdió ante Taylah Preston, Jessica se enfrentó este lunes a la australiana Storm Hunter, y la historia se repitió: un doble 6-4 le cerró las puertas en Melbourne en apenas 1 hora y 26 minutos.
Es doloroso ver cómo el tenis femenino español pierde a su tercera representante en este torneo, tras las caídas de Cristina Bucsa y Guiomar Marisnay. En el caso de Bouzas, esta derrota golpea aún más porque venía con una clasificación que no le hacía justicia. Arrancó la semana como número 40 del mundo, pero tras no poder defender su puesto en la segunda ronda del año pasado, ahora se verá relegada al puesto 367. Es frustrante, ¿no?
Afrontar lo inesperado
No podemos evitar sentir empatía por Jessica. Las jugadoras australianas parecen ser su talón de Aquiles; le está costando mucho enfrentarse a ellas. La presión es palpable y cada partido es una batalla mental además de física. Cada vez que entra a la cancha, el peso de las expectativas está presente.
Mientras tanto, seguimos esperando que nuestros representantes brillen en el circuito internacional. La historia continúa y aunque hoy no fue su día, estamos seguros de que Jessica volverá más fuerte y lista para darlo todo en los próximos torneos.

