En Indian Wells, donde las emociones siempre están a flor de piel, Carlos Alcaraz ha visto cómo su sueño de alcanzar una tercera final consecutiva se esfumaba. El murciano, que hasta ahora había sido un verdadero titán en estas pistas, cayó ante Jack Draper con un marcador de 6-1, 0-6 y 6-4 en un partido que duró 1 hora y 44 minutos. 16 victorias seguidas ya son historia para él.
El peso del desafío
Draper, ese joven portento físico, llegó dispuesto a romper los esquemas. Desde el inicio metió tanta presión que Alcaraz solo pudo sumar un juego en el primer set; ¡una locura! A pesar de sus esfuerzos por mantenerse fuerte, acabó con 13 errores no forzados frente a los apenas tres del británico. Fue un momento duro para él, sentado en su silla mientras reflexionaba sobre cómo había llegado hasta aquí.
Sin embargo, no todo estaba perdido. En el segundo set, Alcaraz encontró su ritmo y con una mezcla de garra y talento logró ponerse por delante con un claro 1-0 después de casi media hora de juego. Y ahí comenzó la remontada; ¡seis juegos seguidos! El público vibraba con cada punto y se sentía esa energía positiva que lo impulsaba hacia el triunfo.
Pero el tenis es impredecible. Draper regresó del vestuario decidido a cambiar la dinámica del partido y así fue: rompió el servicio de Alcaraz en el tercer set justo cuando más lo necesitaba. Aun así, Carlitos no se rindió fácilmente; luchó hasta el último punto e incluso logró llevarse dos juegos más antes de caer definitivamente.
Esta derrota le costará al español 600 puntos, alejándolo momentáneamente del número uno del ranking ATP que ocupa Jannik Sinner. Ahora solo nos queda esperar quién se llevará finalmente el título entre Draper y Holger Rune, pero hoy todos sentimos ese pequeño vacío por la despedida anticipada de nuestro campeón.