En el vibrante ambiente de Indian Wells, Carlos Alcaraz ha vuelto a demostrar que es un verdadero gladiador de la pista. Tras vencer a Francisco Cerúndolo en un emocionante duelo que finalizó con un marcador de 6-3 y 7-6(4), el murciano se asegura su puesto en las semifinales por cuarto año consecutivo. Un logro que no solo refleja su talento, sino también su increíble determinación.
El camino hacia la victoria
Desde el principio, el encuentro no fue fácil para Alcaraz. Su rival argentino, conocedor del juego del español, ganó el sorteo y decidió cederle el servicio desde el inicio. Así fue como Carlos se encontró con un inesperado 0-40 en contra. Pero ¿quién lo detiene? Con una fuerza impresionante, salvó ese primer juego y demostró que no iba a dejarse intimidar fácilmente.
A pesar de las frías condiciones del Valle de Coachella, donde incluso los miembros de su equipo llevaban chaquetas, Alcaraz luchó contra viento y marea. Ferrero, su entrenador, le gritaba desde la banda: «¡Venga, positivo!» Y así fue como Carlitos volvió a levantarse después de que Cerúndolo lo pusiera contra las cuerdas.
Con este triunfo, Alcaraz alcanza ya 34 semifinales en su carrera y se coloca entre los grandes del tenis español. A solo tres victorias del récord histórico de Novak Djokovic, este joven sigue escribiendo su propia historia. Su próximo reto será enfrentarse al británico Jack Draper, quien también ha llegado sin perder un set en este torneo.
No podemos olvidar que la amistad entre ambos tenistas es notable; incluso Jack había planeado entrenar con Carlos en Villena antes de una lesión le interrumpiera esos planes. Sin duda, será un duelo apasionante entre presente y futuro del tenis.