En la calidez del desierto californiano, Carlos Alcaraz se muestra satisfecho tras una nueva victoria en el Masters 1000 de Indian Wells. Acaba de dejar atrás a Fran Cerúndolo y ya piensa en su próximo rival, Jack Draper, al que describe como «muy peligroso» y uno de los jugadores más complicados del circuito. Esta será su cuarta semifinal consecutiva en este torneo tan emblemático.
Un reto a la vista
El joven español, que lleva una impresionante racha de 16 victorias seguidas, reconoce que Draper tiene un ritmo excepcional desde el fondo de la pista y buenos golpes. «Tengo que estar listo y concentrado para el partido», dice con determinación. Y es que enfrentarse a Draper no es cualquier cosa; Alcaraz recuerda cómo su último encuentro terminó abruptamente por lesión del británico.
Aunque las condiciones climáticas jugaron un papel complicado en su último partido, con viento y frío, Alcaraz confía en mejorar para la semifinal. «Hoy no le pegué a la bola tan limpio como ante Dimitrov», admite con sinceridad. Pero lo importante, reflexiona, es ganar: «No piensas en jugar un tenis espectacular cada vez; hay que adaptarse y seguir adelante”. Con esas palabras deja claro que está preparado mentalmente para afrontar cualquier reto que venga.