En el soleado desierto californiano de Indian Wells, Carlos Alcaraz se prepara para defender su título. Este joven murciano, que ha conquistado las dos últimas ediciones del Masters 1.000, no se amedrenta ante la presión. «Estoy aquí para asumir esa presión», afirma con una determinación que solo los grandes tienen. Y sí, el reto es monumental: unirse a leyendas como Novak Djokovic y Roger Federer en el selecto club de los que han ganado este torneo tres veces consecutivas.
La emoción de regresar al torneo
Acompañado por su familia y equipo en una casa temporal, Alcaraz realizó su primer entrenamiento en las canchas del Tennis Garden y no pudo ocultar su entusiasmo. «Cada vez que vengo aquí, disfruto mucho entrenando y jugando», comparte en una rueda de prensa. Es evidente que esta cita está marcada en su calendario desde hace tiempo; tanto así que confiesa: «Estaba esperando todo el año para regresar aquí».
El número 3 del mundo está listo para debutar contra quien salga vencedor entre Pablo Carreño y Quentin Halys. Pero eso no le quita el sueño; lo que realmente quiere es dejarse llevar por la competición y ver cómo avanza el torneo. En sus palabras resuena un deseo claro: alcanzar ese triplete sería “genial”. Además, disfruta de otro placer del lugar: «Ya tuve tiempo de jugar algo al golf, así que creo que está siendo una buena preparación».