Carlos Alcaraz ha dado un paso más en su carrera, alcanzando la final del ATP 500 de Rotterdam. Este no solo es su primer partido decisivo del año, sino que también es la primera vez que se enfrenta a este desafío en una pista cubierta. Tras un intenso duelo de 140 minutos, logró superar a Hubert Hurkacz, un jugador complicado con un saque potente y una movilidad sorprendente para su altura de 1,96 metros.
Un partido lleno de emoción
A pesar de comenzar el encuentro con dificultades, encontrándose rápidamente con un marcador adverso de 0-3 y 1-4, Alcaraz mostró una tenacidad digna de los grandes. No se dejó desanimar por perder el segundo set después de tenerlo casi en sus manos (5-4 y dos servicios) y volvió a salir al tercer set decidido a dar lo mejor de sí mismo.
Con una velocidad impresionante en sus piernas y jugando astutamente cerca de la red, Carlos se fue haciendo con el control del juego. Cada punto era crucial y ambos jugadores tomaron decisiones difíciles que demostraron ser efectivas en muchas ocasiones. Ahora, el joven talento español tiene ante sí la oportunidad de conquistar un título que ni Juan Carlos Ferrero ni Rafael Nadal lograron obtener en esta misma cita.
La final será contra Alex de Miñaur, un sólido rival australiano con raíces hispano-uruguayas. Sin duda alguna, todos estaremos pendientes para ver si Alcaraz puede llevarse este ansiado trofeo que sería otro motivo más para celebrar en el tenis español.