Carlos Alcaraz ha demostrado su clase y determinación al vencer a Andrea Vavassori en su partido de octavos de final del ATP 500 de Rotterdam. El joven español, quien llegó al torneo con la presión de rendir al más alto nivel, logró una victoria contundente en apenas 63 minutos con un marcador de 6-2 y 6-1.
Un partido sólido y eficaz
A pesar de no mostrar su mejor versión, Alcaraz se mostró serio y ordenado en la pista, controlando el juego y obligando a Vavassori a rendir por encima de su nivel habitual. El italiano, aunque no se encuentra en el top 100, es un reconocido doblista y había alcanzado recientemente la final del Open de Australia. Sin embargo, no logró mantener el ritmo ante el número uno del mundo.
Desde el inicio del encuentro, Vavassori se enfrentó a dificultades para mantener su servicio. A lo largo del partido, tuvo que realizar 59 serve y, aunque mostró un buen saque, no fue suficiente para detener la potencia y precisión de Alcaraz. En particular, el segundo set se resolvió en poco más de 20 minutos, demostrando la superioridad tenística del español.
Alcaraz, que había enfrentado algunos apuros en su debut del torneo, ha agradecido la lección aprendida, e implementó una estrategia que le permitió capitalizar cada punto. Ahora, con esta victoria, se asegura un lugar en los cuartos de final, donde esperará al ganador del encuentro entre Pedro Martínez Portero y Holger Rune.
Este triunfo refuerza su posición como uno de los favoritos del torneo y sirve como un aviso a sus futuros oponentes: Alcaraz está listo para competir al más alto nivel en Rotterdam.