Paula Badosa, reciente semifinalista en el Open de Australia, ha compartido su experiencia personal sobre los desafíos de salud mental que enfrentó a lo largo de su carrera. En una reveladora conversación con la tenista francesa Caroline Garcia, Badosa reflexionó sobre cómo estos problemas afectaron su desempeño en el pasado.
Superando las expectativas
La tenista española, que vuelve a destacar en el ranking mundial después de un exitoso tiempo en la cancha, expresó: «Nunca me he avergonzado de decir esto. He tenido problemas de salud mental». Badosa recordó sus inicios en el tenis profesional, donde la presión de las expectativas se convirtió en una carga. A los 18 años, tras ganar el prestigioso Roland Garros junior, se enfrentó a críticas cuando no logró cumplir con las altísimas expectativas, lo que la llevó a sufrir dudas sobre su capacidad.
«Mi capacidad mental no estaba preparada para ese tipo de expectativas», admitió Badosa. La jugadora, que había sido considerada un gran talento prometedor, experimentó un momento de crisis que la hizo replantearse todo. Esta situación subrayó la dificultad que muchos jóvenes atletas viven cuando se les exige rendir a niveles extremos.
Con el tiempo, Badosa encontró la manera de lidiar con sus inquietudes y aprender de sus experiencias. «Hoy, cuando pienso sobre eso, soy feliz por todo lo que he superado, porque eso me ha hecho la jugadora o la persona que soy», dijo, enfatizando su crecimiento personal y profesional.
Redefiniendo la experiencia competitiva
En su charla, Badosa también explicó cómo ha cambiado su perspectiva sobre la competencia desde su recuperación: «Yo siempre he dicho que amo este deporte, pero en ese momento de tu vida se convierte también en un trabajo». La presión constante y la responsabilidad de competir al más alto nivel se transformaron en obstáculos emocionales que tuvo que enfrentar.
Ahora, después de haber enfrentado una lesión y un proceso de autoanálisis, Badosa intenta disfrutar más de cada partido. «Intento buscar momentos para sentarme y hablar conmigo misma y decirme: ‘Wow, tú eres realmente afortunada'», afirmó. Este cambio de mentalidad le ha permitido encontrar un equilibrio y tomar perspectiva sobre lo que significa ser atleta, alejándose de la presión.
La tenista catalina se siente ahora orgullosa de los avances que ha logrado y de la resiliencia que ha desarrollado. La cruda realidad de discutir problemas de salud mental continúa siendo un asunto importantísimo que todos los deportistas deben abordar. Con testimonios como el de Badosa, se busca normalizar estas conversaciones y fomentar un entorno más saludable en el deporte.