Carlos Alcaraz ha vuelto a las pistas en el ABN Amro Arena de Rotterdam tras dos semanas de inactividad que siguieron a su participación en el Open de Australia, donde fue eliminado en cuartos de final por Novak Djokovic. El número 3 del mundo se presentó ante el público con una visible tirita negra en la nariz, a causa de un reciente catarro que le provocó congestión nasal.
Adaptación y recuperación antes del torneo
Después de volar de regreso a casa desde Australia, Alcaraz optó por descansar y recuperarse. Sin embargo, el catarro le impidió llevar a cabo su rutina de entrenamientos de manera habitual durante la semana anterior al torneo neerlandés. A pesar de este contratiempo, decidió no retirarse del campeonato, confiando en su progreso y adaptabilidad.
La tirita que lleva en la nariz tiene un propósito práctico: actúa como un descongestionante efectivo, facilitando un flujo de aire óptimo a través de las fosas nasales y evitando molestias. Este recurso no es nuevo para el tenista murciano, quien ya había utilizado un similar en las ATP Finals, donde mostró una tirita rosa.
La participación de Alcaraz en Rotterdam representa no solo un regreso esperado, sino también una oportunidad para que el joven talento continúe su camino en el circuito, a pesar de las dificultades recientes con su salud. Los aficionados están a la espera de verlo en acción y evaluar su rendimiento tras esta breve pausa.