En un partido que prometía emociones fuertes, el Espanyol no pudo ocultar su frustración después de que el primer gol del Mallorca, anotado por Pablo Torre, se convirtiera en una auténtica polémica. El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha dejado claro que la decisión del árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea fue un verdadero desliz, ya que consideraron que hubo una falta previa de Samu Costa sobre Urko González.
A través del programa ‘Tiempo de Revisión’, el CTA sentenció que la acción debió ser anulada porque Samu golpeó temerariamente al defensor sin siquiera tocar el balón. ¡Vaya giro inesperado! De hecho, los responsables del VAR habían advertido a De Burgos para que revisara la jugada minuciosamente. Sin embargo, tras casi cinco minutos de análisis y múltiples repeticiones, el colegiado decidió mantener su decisión inicial.
La angustia y la tensión en Son Moix
Mientras tanto, las emociones en Son Moix estaban a flor de piel. Todos esperaban la resolución mientras los banquillos se ponían cada vez más nerviosos. Al final, De Burgos concluyó: “Chicos, yo con estas imágenes no lo tengo claro; voy a mantener el gol.” Esa frase desató una ola de celebraciones entre los aficionados mallorquinistas y una indignación palpable entre los pericos.
Manolo González, entrenador del Espanyol, no tardó en manifestar su descontento ante los medios tras el partido. Por otro lado, Martín Demichelis, técnico del Mallorca, aseguró que ninguna toma le mostró con claridad cómo Samu impactaba en Urko. Con este resultado final —una remontada épica gracias a un gol de Samu Costa en el minuto 87— el Mallorca logró salir momentáneamente de los puestos de descenso después de cinco jornadas sin victorias.

