La historia del Mallorca en esta temporada se juega a partir de mañana. Con la llegada de Martín Demichelis al banquillo, el equipo se prepara para enfrentarse a Osasuna en un encuentro que marca el inicio de una etapa crucial. El técnico argentino ya ha estado entrenando durante cinco días en Son Bibiloni, pero ahora es cuando realmente comenzará a demostrar su valía ante los aficionados bermellones.
Las doce batallas que definen el futuro
Este partido no es solo un simple choque; es el primero de las doce finales que le quedan al Mallorca para asegurar su permanencia en Primera División. En total, hay 36 puntos en juego y, para respirar tranquilos, necesitamos como mínimo 16. ¿Optimismo o pesimismo? Dependerá de cómo lo miremos: con dos meses y medio por delante, podría parecer suficiente, pero cada encuentro cuenta y cualquier tropiezo puede ser fatal.
Pamplona nos espera con un Osasuna que ha resurgido en esta segunda vuelta, siendo uno de los equipos más en forma. No será fácil; sin embargo, lo que está claro es que tenemos que convertir Son Moix en nuestra fortaleza si queremos mantener vivas nuestras esperanzas. La cita contra el Espanyol también se presenta vital. La victoria aquí no es negociable.
A medida que avanza la competición, mayo nos traerá encuentros decisivos y quizás menos presión si los rivales han perdido sus objetivos. Pero hasta entonces, cada partido será un paso hacia la salvación o un tropiezo hacia la incertidumbre. Así está planteado este camino lleno de altibajos donde hay mucho más que perder.

