En su presentación como nuevo entrenador del RCD Mallorca, Martín Demichelis dejó claro que no se anda con rodeos. Frente a los medios, y acompañado por Pablo Ortells y Alfonso Díaz, afirmó con rotundidad: ‘Quien se crea que es titular está equivocado y quien se crea relegado, también’. Con esta declaración, el técnico argentino ha marcado la pauta desde el principio. Su objetivo no es otro que mantener al equipo en la Primera División.
Un enfoque directo y sin tapujos
Demichelis, quien viene de una trayectoria notable en Bayern Múnich, expresó su confianza en la plantilla actual del Mallorca. Sin embargo, también fue honesto al reconocer que el equipo necesita mucho trabajo emocional. ‘Estamos un poco golpeados’, admitió, pero rápidamente añadió: ‘Parece que estamos en la fecha 37; queda mucho por hacer’.
A lo largo de su comparecencia, no se centró en buscar culpables ni señalar errores del pasado. Al contrario, insistió en que es momento de construir algo sólido desde una defensa firme. ‘Hay que corregir eso para sentirnos cómodos tanto en casa como fuera’, explicó.
Su llegada al club fue rápida e intensa; apenas recibió la llamada de Ortells y ya estaba dispuesto a hacerse cargo del timón. En cuanto a su estilo de juego, dejó entrever que será flexible y adaptará sus tácticas según lo que observe durante las semanas de entrenamiento. ‘Necesito ver quién está listo para competir’, subrayó.
No escatimó palabras para transmitir un mensaje claro a jugadores y aficionados: ‘No quiero ver caras largas; necesitamos unidad’. La ambición es palpable y está convencido de que hay potencial suficiente para salir adelante.
Al final de su discurso, Demichelis hizo hincapié en la importancia del diálogo constante con los futbolistas. Se mostró firme respecto a no permitir actitudes derrotistas dentro del vestuario: ‘Quiero jugadores convencidos de dar lo mejor en cada partido’. Y así comenzó su andadura al frente del Mallorca, con mucha pasión y determinación.

